A día de hoy, en ésta España abusada, desilusionada, maltratada en
Justicia y en "robados derechos sociales e individuales", hay demasiadas
cosas quemadas. Empezando por el periodismo, servidor del caduco y
tirano régimen que nos empezamos a quitar de encima. Los periodistas
que, como el de éste trabajo, nos distorsiona la realidad que nos están
obligando a vivir los políticos, merecen toda clase de criticas y
rectificaciones.Las siglas de los partidos, han estado impactando, mas o menos, en las personas, en función de la calaña de los que forman su cúpula. La realidad mediática nos ha hecho ver a cada ciudadano, cómo intentan gobernarnos, engañarnos, utilizarnos y maltratarnos. Hemos aprendido a separar el grano de la paja. Y las malas gentes, de sus buenas siglas.