Hoy, como siempre que escribe, Manuel I. Cabezas González, nos da una lección magistral del conocimiento de la política, de los políticos y de la realidad de la vida. Nos viene a contar, sin citarlo, cómo Pablo Iglesias puede convertirse en "iglesiero", y Albert Rivera, en "riverón". El binomio "Iglesiero y Riverón" podrían ser considerados los cachorritos del bipartidismo, porque, cada uno representa a unos opuestos intereses y son semejantes a los personajes cervantinos que nos cita el Prof. Cabezas. El paisanaje nos sirve en bandeja, el sinsentido de la vida de varios millones de personas, sin ningún rubor por sus conductas. Vemos a muchos votantes de esas formaciones, negarse a ver lo que la vida y los indignos nos cuentan y nos aplican
